Recibir las llaves de un piso de obra nueva es un momento esperado… y también el instante en el que empiezan a verse detalles que en la visita comercial pasaron desapercibidos. La mayoría no son “catástrofes”, pero sí incidencias de acabado y ejecución que deben corregirse dentro del periodo de garantía.

Grietas y defectos de pintura en vivienda de obra nueva

Grietas en tabiquería y defectos de pintura: de las reclamaciones más habituales en la entrega.

1. Grietas, fisuras y pintura irregular

Es habitual encontrar fisuras en encuentros de tabiques, techos o cerca de huecos de puertas y ventanas. También manchas, repasos mal fundidos o zonas sin pintar. Muchas veces responden a asientos naturales o a un mal secado, pero no tienes que asumirlas como “normales” si afectan al acabado prometido.


2. Carpintería: puertas, ventanas y persianas

Puertas que rozan, cerraduras flojas, ventanas que no cierran del todo o persianas que se atascan. Estos fallos afectan al confort térmico y acústico, y suelen estar cubiertos por la garantía de acabados.


Humedades y defectos en baño de obra nueva

Humedades, juntas deficientes y azulejos desalineados son incidencias muy frecuentes en baños.

3. Baños, cocinas y humedades

En zonas húmedas aparecen problemas típicos: juntas mal selladas, platos de ducha con remates imperfectos, azulejos desnivelados, sifones que gotean o manchas de humedad tras las primeras duchas. Actuar pronto evita daños mayores en tabiquería y suelos.


4. Instalaciones: electricidad, fontanería y climatización

Enchufes sin corriente, interruptores invertidos, radiadores que no calientan igual, desagües lentos o ruidos en tuberías. Son incidencias técnicas que la constructora (o sus instaladores) deben revisar.


5. Suelos, rodapiés y desniveles

Tarimas que crujen, juntas abiertas, rodapiés despegados o desniveles perceptibles. Aunque a veces se minimizan en la entrega, forman parte del acabado y deben corregirse si no cumplen la calidad pactada.

Qué debes hacer para que la constructora lo arregle

  1. Inventario al recibir las llaves: anota y fotografía todo lo que veas, aunque parezca menor.
  2. Comunicación formal: envía la lista de incidencias por escrito (email o portal) con plazo razonable de respuesta.
  3. No improvises reparaciones: intervenir por tu cuenta puede complicar la garantía.
  4. Haz seguimiento: cada incidencia necesita estado (abierta, en curso, resuelta) y fecha de visita.
  5. Conserva pruebas: fotos, vídeos y acuses de recibo son tu mejor respaldo.

Técnico de postventa revisando incidencias en una vivienda

Una postventa organizada convierte reclamaciones sueltas en un proceso claro y trazable.

El papel de un servicio externo de postventa (como Brikly)

Cuando hay decenas de vecinos, cientos de incidencias y varios gremios, el correo y el WhatsApp se saturan. Un servicio externo de postventa con un programa como Brikly ayuda a:


En resumen: detectar lo típico que “queda mal” en obra nueva es el primer paso; el segundo —y el que realmente evita agotamiento— es gestionar la postventa con método. Si eres administrador de fincas o responsable de una promoción, apoyarte en una plataforma especializada marca la diferencia entre una entrega conflictiva y una postventa controlada.